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Bloodhound

Historia:
El Bloodhound es una raza antigua, que llegó por primera vez a Inglaterra desde Normandía con Guillermo el Conquistador. El nombre Bloodhound, o sabueso de sangre, no quiere decir que sienta avidez por la sangre, sino que es un sabueso de pura raza. Sus ancestros serían el sabueso de Talbot y el sabueso de San Huberto, aunque se la raza se fijó como el Bloodhound actual desde la Edad Media.

El Bloodhound tiene mejor olfato que todos los demás sabuesos y es un rastreador excelente. Es en primer lugar y ante todo un cazador por el olfato, y seguirá incansable cualquier rastro sin importar la distancia. Se sabe que un Bloodhound siguió correctamente un rastro dejado más de tres días atrás. En Estados Unidos, la policía usa perros de esta raza para perseguir a fugitivos y buscar a personas desaparecidas.

Vida media
El Bloodhound vive normalmente 8 años, aunque no es infrecuente que lleguen hasta los 10 si se les proporciona afecto y una alimentación adecuada.

Tamaño y peso medios
Normalmente, la hembra pesa hasta 40 kg y mide 58 cm de alzada y el macho, 56 kg y 69 cm.

Personalidad, características y temperamento
"El Bloodhound es un sabueso reservado y sensible. Confían mucho en su olfato y prefieren olerte en primer lugar antes de iniciar otro tipo de contacto
sin embargo, una vez que te conocen, son afectuosos. "

En casa, te avisarán de que tienes visitas con su voz profunda, pero no son perros guardianes. Sólo avisan cuando hay un motivo y nunca ladran sin más. Las arrugas y los pliegues de piel característicos del Bloodhound pueden tener sus pegas: babean y salivan, dejando “rastros de caracol” por toda la casa.

El Bloodhound es un cazador por el olfato y por ello la nariz es la que manda: arriman su trufa al suelo y se olvidan de todo lo demás para seguir un rastro hasta el final. Esto quiere decir que no tienen sentido del tráfico y sólo se les puede dejar correr sin correa en zonas seguras.

Compatibilidad con otros animales
El Bloodhound es un perro de jauría y tiende a hacer buenas migas con otros perros. No les gusta vivir solos, y si sus amigos humanos tienen que pasar mucho tiempo en el trabajo o el colegio, necesitarán un compañero.

Se llevan bien con otros animales. Cuando presentes un gatito o un cachorro a un Bloodhound adulto, es importante que lo hagas de forma gradual. Aunque el Bloodhound no es agresivo hacia otros animales, puede haber problemas si son de tamaño pequeño. Si se cría a la vez que otras mascotas o se acostumbra a ellas desde cachorro, el Bloodhound apreciará su compañía.

Cuidados
Con su pelaje corto, el Bloodhound necesita poco mantenimiento. Básicamente, un buen cepillado periódico es todo lo que necesita para que su pelo esté siempre en buen estado. El gran tamaño de las orejas puede acarrear problemas de ácaros auditivos o infecciones fúngicas en el oído y hay que limpiárselas regularmente. También hay limpiar las puntas de las orejas después de las comidas.

Necesitan ejercicio de forma regular y crecen muy rápido durante los primeros 12 meses. Durante esta etapa, se cansan pronto y hay que ejercitarlos con moderación. El Bloodhound no es especialmente apto para un trabajo de obediencia avanzado, pero debe recibir un entrenamiento de obediencia básico.

Tienen pocos problemas de salud, pero son propensos a la torsión de estómago, que es una enfermedad grave y requiere atención veterinaria inmediata. También hay que revisarles y cuidarles de forma adecuada los ojos.

Dueño ideal
Un Bloodhound necesita ser parte de la familia e implicarse en ella y, si es así, será un excelente compañero.



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